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Historia de "El Tropezón"

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Historia de "El Tropezón" de Areco

“Una pequeña parte de la historia de San Antonio de Areco”

Mariana Rossi y Juan Bianchi llegaron de Italia en 1874; contrajeron enlace en San José de Flores, de Buenos Aires en 1875. su próximo destino era San Antonio de Areco distancia que recorrieron en dos días y medio en carreta y con nuestra abuela embarazada. nuestro abuelo llego aquí para construir el molino harinero de los Zerboni, también participo en la construcción del “puente viejo”; y se instaló en una casa de la calle Belgrano; donde en 1876 nació su primer hijo llamado Victorio.

En 1877 el abuelo compró 20 hectáreas sobre el Camino Real y construyó su casa, donde nacieron sus hijos: Juan, Trinidad (Sra. de Alejandro Scapini), Rosa, Magdalena, Luis e Irene.

Aparte de vivienda se atendía la permanencia transitoria a campo raso o en los galpones de arrieros que llegaban y guardaban la hacienda en los corrales del lugar para continuar la marcha al día siguiente hacia Buenos Aires y otros destinos. dicha construcción tenía un local con entrada por la esquina, donde funcionaba la pulpería “El trompezon” y tenía las demás habitaciones que aún existen y un galpón lindero donde se almacenaban productos agrícolas. Ese negocio era atendido por nuestra abuela Doña Mariana (de aproximadamente 23 años), italiana y muy valerosa, tenía que afrontar situaciones derivadas de señores con unas copas demas, que muchas veces terminaban en violencia.

Victorio Bianchi, el hijo mayor, en aquel momento contando con 13 años, llego a sustraerle a un parroquiano el arma entre sus ropas para que no lograse su cometido contra su adversario.

En la pulpería también eran frecuentes las partidas de naipes, a tal punto que, en una circunstancia, un parroquiano después de haber perdido todo el dinero que llevaba puso en juego su propiedad, que era una chacra; ante tal acontecer nuestra abuela intervino enérgicamente impidiendo dicho cometido.

Otras veces las riñas terminaban fuera del lugar, en un duelo criollo, donde generalmente uno de los contrincantes terminaba con un barbijo en su cara. la caridad cristiana de Doña Mariana llegaba a tal punto que una ocasión acogió en la habitación alta (desplazando a sus tres hijos varones) a un señor que pasaba por el lugar y padecía una seria enfermedad. A riesgo de contagio lo atendió todo lo posible hasta que falleció; después quemó el colchón y todo lo que puedo haber tenido contacto con el enfermo.

Nuestro abuelo durante el día atendía sus tareas de constructor, pero alternaba su vida de relación con gente que llegó a fundar la sociedad italiana de socorros mutuos.

La familia Bianchi se trasladó a Buenos Aires en el año 1900, pensando que en San Antonio de Areco no había futuro para sus hijos y también después de haber perdido sus ahorros en el banco de la provincia de buenos aires a raíz de un deterioro financiero.

Testimonios familiares guardados en la memoria de Juan Bianchi y Zulma Celia Bianchi (nietos).